sábado, 5 de noviembre de 2016

El seguidor de instagram parte 2.

Debo decir que esta laminita holográfica de haberme culiado al seguidor de instagram guarda un lugar en mi útero y en mi corazón.
Probablemente en la masturbación de mas de algún vecino, y más de alguno de ustedes.
Sexo, sudor, sangre y lágrimas.
Pizza y uber gratis.



(Alerta de contenido explícito en esta entrada, y porque el público lo pidió).

Llegó el sábado, y yo andaba ansiosa, me había comido todos los menús del McDonald, comí queso con kétchup, arroz con kétchup, pan con kétchup, kétchup con kétchup, me dolía la guata, mi cuerpo sabía que venía duro y mas encima no había entrenado en toda la semana.
Tenía miedo de que me hicieran algo extremadamente doloroso, y eso más ganas me daban de seguir.
Fui donde la M a tomarme un vino y escuchar (como siempre que la veo (y esta vez a dos voces)) el discurso eterno de “Ay Chica siempre te veo tan poco y yo tengo que verte más y no seas cruel, no sabes lo que me provocas, y me hace daño, saber que esto no puede ser”, en fin, tomé muy poco vino pero tuve muy buenas conversas con las chiquillas y sobreviví al shock anafiláctico de pelo de gato.
Estaba lista, llevaba en mi bolso su sorpresa, mis mejores caras preparadas y las ganas incontenibles de tenerlo en mi garganta.

Lo fui a buscar cual princeso, y estaba ansioso igual que yo.

Nos pusimos a hablar de todo, me contó del concierto, del viaje, de las sirenas, me contó de cosas, de su amor.

(PARENTESIS)

Debo confesar que cuando escucho hablar de su amor, la perra víbora asesina que llevo dentro quiere salir a la luz, y yo tengo que controlarme PORQUE ESTO ES SIN ENAMORARSE.
Y es difícil, porque como saben, yo tengo el clítoris conectado al corazón, y harto que me lo estaban haciendo zumbar.
Me dan ganas de asesinar a esa mina porque conozco perfectamente lo que está haciendo, porque tiene carita de cabra buena, que no mata ni una mosca, pero se las sabe por libro.
Porque pololea pero llama al amigo del pololo a las 5 de la mañana.
¿Por qué? ¿Hacen todas eso a caso?
Porque chucha… yo no lo he hecho, tal vez he estado haciendo mal.
Porque cela a este hueón con las minas a las que él le hecha un ojo.
¿Eso también es normal?
Maldita perra



Esta mujer es el tipo de minas que cuando está en plena faena con el pololo, piensa en el amigo de su mino, y lo tiene ahí a él, comiendo de su mano, lo que ella quiere, él se lo da, y ella lo sabe, y claro, tiene a su pololo también, la mina lo está cocinando, porque cuando su pololo ya no le sirva, él será el siguiente.
SI PERRITO, TU SERÁS EL SIGUIENTE Y TE LO HE DICHO.
Y aunque lo sabes, estarás esperando a que eso pase.
Maldita.
Tiene a dos hombres derritiéndose por ella y si uno de ellos quiere mirar a otra le dice
“Ay anda a preguntarle a ella po”
Pa que amiga pa que? Si ese no es su territorio.
O sea, no come, ni deja comer.
PONGAMONOS DE ACUERDO.



Después de este ataque de furia digno de la ex pareja del Pato Laguna, continúo.



Lo miré y le pregunté si quería su sorpresa.
Le tengo que haber puesto cara de caliente nivel Chica Eléctrica (si cabros, ahora tengo mi propio nivel).
Así que entré al baño y saqué mi uniforme del colegio.
Sí, porque aún lo tenía guardado.
Me puse la falda, camisa, corbata, unas calcetas largas, me hice cachitos, me puse lentes y saqué un bowling que tenía en mi mochila (aguante Fruna), el coyak mas hermoso y exquisito del planeta y que fue nuestro amante esa noche, y salí.
Salí y su cara fue un poema.
La ansiedad hecha expresión facial.
Se movió de la silla no sé si porque se quería escapar o se retorció de placer.
Podía ver en su cara y en la forma en la que abrió la boca todo lo que quería hacerme en ese momento..
me recorre y me dice “Me estai webiando?”.
No perrito, no te estaba webiando, ahí estaba yo, invocada por el mismísimo satanás para cumplir todas tus fantasías sexuales mas perversas.
Porque… seamos sinceros, ustedes creen que unos tipos como nosotros tenían el sueño erótico sólo de culiarse a la colegiala?
No.
Una corbata para control.
Un coyak para sabor, y no solo eso, como elemento de nuestras perversiones.
"Qué tortura estar al lado tuyo mientras te comes uno de esos".



Comenzamos nuevamente contra la pared, con fuerza una penetración dura me dejó lamiendo el papel mural del living, se afirmó fuerte de mis caderas y arremetió contra mi cuerpo, después fuimos al sofá, y yo, me había quemado en la orilla del horno, me senté sobre ese pene esculpido por Miguel Ángel y me fui, no pude evitarlo, mis carnes se abrieron, su humanidad hizo contacto con lo más profundo de mi interior, fue doloroso y lo sentía en todos mis órganos, me hundí en un orgasmo digno de un poema de Pablo Neruda.
Después nos fuimos a la pieza, "quiero culiarte estando yo arriba", eso sólo significa que no van a tener piedad, si es que acaso ya la estaban teniendo y yo creo que ahí sabían hasta Cerro Navia que estábamos tirando.
El departamento esta cerca de la calle, así que de seguro todos nos deben haber escuchado.

Pero creemos fielmente que somos los causantes de muchos buenos culiones esa noche, de felicidad en parejas y no parejas, que tenemos seguidores que nos hacían barra y apostaban cual de los dos saldría mas mal herido.
Decía su nombre junto a mis gemidos porque él los había adueñado totalmente. Ponía su mano firmemente en mi cuello y lo apretaba, ahogando mis gritos y sacando tonalidades de mi voz, se tomaba mas fuerte de mi garganta y tomaba impulso para llegar mas adentro.
Su saliva caía en mi rostro y yo jadeaba como si fuese una perra, su perra.
Habíamos tirado de todas las maneras y por todas las maneras posibles.
“Tu vagina se ve muy rica desde acá”
Su mano tomaba fuerza y se posicionaba firme en mi rostro, sus dedos urgeteaban mi garganta y dejaban la saliva en mi pelo, en mi cuerpo, su sudor goteaba por mis pezones y mi lengua.



Durante todo el acto, yo estuve con mi bowling.
Me lo quitó, follo mi boca con él, lo chupó, y lo hizo que estuviera en los mismos lugares donde su masculinidad había estado.
Penetro mi vagina con ese dulce, mientras tragaba y sorbeteaba saliva como si sintiera que fuese su pene el que estaba adentrándose en mi cuerpo.
La puta madre, me follé un dulce.
Eso cuenta como una laminita holográfica también?
Cresta, aló urgencias sexuales?
Un sexo atómico, de otro universo.
“Esos sexos orales son dignos de una estatua, o de un balconazo en la moneda”

Como verán, es un romántico.

“Vos sos de alto impacto”.
Después de eso tiramos 2 o tres veces más.
Y cada vez fue mas mojado y pegoteado, “erís como una porno, no, erís mejor que una porno”. él decía eso y yo sacaba la lengua, me agarraba firmemente del pelo para que no me moviera y pudiese penetrarme mas duro.
 y por supuesto, casi nos sacamos la chucha de nuevo, parece que duro contra el piso es nuestra tónica, y dejar a los vecinos del piso de abajo traumados también.

“Pensé que podrían habernos webiado, llamado a los pacos”

Pa la próxima beibi.

Me penetraste hasta que me sacaste sangre, "te duele?", "es que la tienes muy grande", "voy a ir despacito ya?", "mhm", dos segundo despacito y ya tenías al demonio en tu cuerpo follándome como una bestia por ese lugar donde nunca llega el sol.

Mientras me embestías me preguntabas si mi cuerpo se acordaría de ti hoy, y claro que se ha acordado, a ratos quisiera no recordarte tanto porque tengo cosas que hacer.

“Igual pienso que va a ser peluo encontrar a alguien que culee así”
Bueno, es la idea po hermano.
(A veces pienso que ojalá no encontraras a nadie, pero no nos pongamos cursis)

Me duele todo, me arde todo, tengo tirones en lugares hermosos y desconocidos e imágenes mentales dignas de que les tiren agua bendita.
Gracias totales por el exorcismo que le hiciste a mi alma y cuerpo.
Sobre todo por las risas y los vinos mal gastados. Por tus fotos estilo bomba 4 en horario de pega y por ir a buscar y a dejar a tu prima del sur.


PD: Jamás te volverán a culiar como te he culiado yo.