Ya washos pelaos.
Lo que nos convoca.
Y aunque estoy muy enojada con instagram
por la censura asquerosa, el descargo de eso lo haré donde corresponde, en
instagram.
En cambio ahora solo siento goce en el
alma, y ardor en la vagina y puntadas en el camino antiguo, oops blogger, dije
vagina, ustedes no me van a censurar cierto?
(Si sé que tengo un lenguaje soez y del
cual probablemente mi abuelita no esté orgullosa, pero así como dije en
instagram, prefiero leer de adicción a la cacha que de fomento a la depresión/cortes/autolesiones/desordenes
alimenticios)
Ok, procedo.
El seguidor de instagram.
La deliciosa noticia que todos estaban
esperando y que por lo mismo, contaré con lujo de detalles. La laminita holográfica, con relieve y con sonido.
Siempre tengo ofrecimientos setsuales por
instagram, propuestas indecentes, dickpics, preguntas exóticas, además de las
cosas bacanes que no vienen al caso.
Y estas cosas no pasan porque una sea una
hueona bacán, esto pasa porque una es una adicta al sexo suelta y buscada por
la PDI y puede ser buen blanco para un pene buscador de nuevas experiencias.
Bueno este no fue el caso.
Y CHIQUILLOS MIOS, ESA FUE LA CLAVE.
Pasó que compartí una foto de él, y me
habló por interno para agradecerme el haber compartido la foto. Nada hacía
presagiar que era chileno porque su usuario era mas gringo que el tío Sam, y
cuando me habló rompió el hielo con un “gracias flaca por compartir la wea”,
o
sea, una oda a la delgada franja de tierra.
Nos pusimos a hablar de mi blog, de
instagram, de los signos, de nuestras edades, de a que se dedicaba él y a que me
dedicaba yo, de mami que será lo que quiere el negro, me pidió el whatsapp y le dije que no (pensaron que si?, JA),
seguimos hablando, no sé por cuantos días, me dedicó un dibujo y le di la flor.
Hablábamos y era como hablarme a mi
misma, hasta que me dijo que era adicto al sexo, y pensé dos cosas.
1)
Estoy hasta el pico
2)
Nada bueno puede salir de
esto.
Nuestras conversaciones obviamente se
empezaron a poner calentonas, a los 3 días nos estábamos mandado fotos en
pelota, dick y pussy pics, nos hablábamos de maneras tales que nos afiebrábamos,
nos acostábamos y despertábamos pensando en el otro, pensando en que cosas le
haríamos al otro.
Un día compartimos porno, y le dije cual
me gustaba.
“por qué erís tan perfecta?”,
comenzó a
enamorarme.
Las cosas que me decía son
irreproducibles porque no quiero empezar a tocarme de nuevo pensando en él, ya
que a duras penas me puedo sentar después del culión infernal que nos pegamos
anoche.
Su pene era perfecto, circuncidado, un
manjar culinario que solo algunos poseen y que solo algunos somos dignos de probar
(o en español cristiano, tenemos la cuea de que al mino que nos culiamos los
viejos le hicieron el favor más cumbiero de la vida cuando era pendejo).
Yo, estaba en una volá de mi vida de
tener mi cuerpo atrapado, la vagina amarrada y no como me gusta, pero mi mente
volaba y yo hacía aguas al frente de la pantalla del celular y me azotaba la
cabeza contra la pared para controlarme.
Fue difícil, esa semana me fui 3 veces
temprano de la pega porque tenía calor, y estaba mareada y mi calzón quería
vacaciones o un impermeabilizante, mi cuerpo decía “voh dale mami con todo” y
mi moral me decía “el señor es mi pastor nada me habrá de faltar”.
Fueron días peludos.
Hasta que finalmente, me desaté.
Y obvio, le conté a él.
“El miércoles voy al sexólogo, juntémonos
después de eso”
Sólo escuchar que venía desde semejante
terapia, me tenía como gata en celo, como chico reality dentro de la casa
estudio.
Porque una cosa es ser enferma de
caliente y otra es tener calentura como enfermedad.
“Vamos a ser dinamita”
Leerlo y escucharlo remecía mi interior y
manejaba mis mareas.
Nunca nos habíamos visto, y yo ya estaba
a su merced.
Dos días antes de juntarnos, nos pusimos a hablar de nuestras cosas y (para variar), nos calentamos, y comenzó el sexting.
Maravilloso sexting.
Ahí supe mas o menos como sería el sexo
entre nosotros, iba a ser violento, duro, sucio, asqueroso incluso, y yo no
sabía porque mi cuerpo estaba en mi cama y no en el piso de su cocina.
Llegó el día, el esperado día, y pa
variar, me aweoné y me bajé dos paraderos mas allá de lo que debía, pero cual
Usain Bolt, corrí hasta Matta para tomar la siguiente micro.
Vivía lejos, o no,
no tanto, pero a mi me da susto dormir con la luz apagada así que estaba a dos
manos de perderme y entregarme a la noche.
Nos sentamos en su depa, en el corazón de
Santiago, sirvió un vino, prendimos unos puchos, y nos empezamos a cagar de la
risa, nos reíamos de puras tonteras, y eso es sexo rico seguro, me excita la
gente simpática, me excita reírme.
Empezamos a tirar.
Me recorrió el cuerpo como si sus manos
tuvieran las ganas de los dos de comernos, nos fuimos contra una pared y me
penetró de una y profundo, así como lo habíamos dicho ese día en que nos
masturbamos mientras nos mandamos mensajes.
Teníamos tantas ganas de devorarnos que
durábamos como 5 segundos en cada posición. Él sabía perfectamente lo que yo
quería.
Teníamos todos nuestros fluidos por todo
el cuerpo.
Sus manos marcadas en mis piernas, en mi
cara, en mis senos.
“Me encanta como gimes”
él sin duda tiene las frases precisas
para enamorarme.
Sentí los resortes ceder en mi espalda.
Los vecinos tienen que habernos escuchado hasta 10 de julio y Portugal.
él me hacía estremecerme, besarlo y babear, jadear, morderme los labios, no sabía si tocarme o tirarme el pelo así que él lo hacía por mi y sacar la lengua como si fuese una perra, su perra.
Quería todos sus fluidos sobre mi, todos.
Podía hacer lo que quisiera conmigo, y en cierta medida, lo hizo.
Después de semejante culión, digno de que
la presidenta le ponga nuestros nombres a la Alameda, nos miramos y nos reímos
de nuevo “Te dije que íbamos a ser dinamita” y conchetumadre, lo fuimos, lo
fuimos.
Debemos haber tenido a todos los vecinos
mas calientes que yo misma un sábado en la mañana.
Nos fumamos un cigarro y yo tenía que
llamar a mi uber para que me llevara cual puticienta a mi casa, y cuando le iba
a poner play lo miro y le digo, “antes de pedirlo, haz que me vaya”, dicho y
hecho, "tus deseos son órdenes".
En medio segundo quedé desnuda arriba de
una de las sillas de bar. El sexo oral fue enérgico, los departamentos de los
lados se estaban enterando de lo que estaba pasando, cuando nos fuimos a piso.
SI CSM
A PISO.
Nos caímos desde esa silla por tener
calentura terminal, nuestros cuerpos se azotaron con la silla, la silla contra el piso, mas ruido que
el terremoto del 27F, nos miramos, nos reímos, y seguimos, ahí, en el piso,
estábamos bien, estábamos hirviendo y estábamos pasándolo la raja.
Terminé con un orgasmo que debe haberse
colado por debajo de la puerta hasta San Diego, más adolorida que delincuente
después de detención ciudadana, y con el corazón hinchadito.
Después por supuesto tuve que hacer lo
mío.
Un pequeño gran placer de la vida la manera en
que le hice sexo oral a ese hombre.
El sometimiento es una cosa, la manera de
follar es otra, pero para nosotros la mezcla de flujos y la perversión eran la
clave.
Cuando terminó, me levanté, lo miré (como
pude) y le dije:
-“Cual es mi nivel de dignidad?”
-“El mínimo”.
Al otro día me fui a la pega como si me
hubiese ganado la polla gol, como si hubiesen contestado mi llamado en esos
concursos telefónicos nocturnos.
Nuestras conversaciones empezaron a ser
de un nivel de romanticismos que tuve miedo: “estás en el top 3 de los
culiones, no, en el top 2”
“Puta en verdad me resigno a que estés en
el top 1 porque yo no estoy en el tuyo, así que la próxima vez, voy por ese
lugar”
Y una, era materia dispuesta total para
que se ganara hasta el premio al mejor compañero.
Nosotros tenemos esto, aunque nuestro
sexo tiene que ver con el tema de la sumisión y la dominación, es una pelea de
egos, de cuan más rico podemos hacerlo, y si la primera vez no te pudiste
sentar, ahora no te vas a poder ni acostar.
Yo ya tenía el top 1, aunque él no se
atrevía a admitirlo, me lo había dejado entrever, y él estaba bien cerca de
tener ese lugar en mi vida, pero habían cosas que faltaban.
Conmigo, hizo cosas que no había hecho
con nadie, y eso me había dado puntaje extra, pero para mi nada era nuevo.
Sin embargo tenía cosas que me tuvieron
desvelada las 2 noches siguientes, me devoraba con la mirada, él hacía sonidos de
placer y locura durante todo el sexo, gruñía, gemía, sollozaba, sorbeteaba, una
locura.
Aun es una locura que esté sentada aquí
escribiendo esto y no haya sido capaz de aguantarme.
Gracias a todo el olimpo que no me
contuve.
Los días posteriores no fueron fáciles,
él venía a ver un grupo de rock que está en retirada y sabíamos que debíamos
juntarnos, juntarnos a dejar la cagá, a pulir lo que habíamos hecho.
Me daba análisis dignos de un relato de Solabarrieta
respecto a nuestros culiones, me decía que había tenido unos muy buenos…
“Pero tu erís otra wea chica ele”.
Soy otra wea, soy de otro planeta, y sin
duda él también.
A quién chucha se le ocurrió juntarnos?
Ahora que lo pienso, tal vez Dios cerró
mi instagram porque si encontraba otro como él capaz que me lo tiraba y se
acababa el mundo.
Estuve pensando en la mejor sorpresa de
todas, así que un día en un ataque de compulsividad caminando por providencia y
después de comerme un bowling, llegó a mi la idea como un plátano oriental a mi
nariz.
PD: Nosotros podríamos ser tan felices juntos, pero voh tenís el pico acá conmigo y el corazón donde no debiese estar metido.






me pasa algo igual pero con un seguidor de snapchat, nunca se ha concretado nada, pero debe ser un dios del olimpo... hay algo que me gusta calentar la sopa, pero cuando me la tome amado sera ese dios jajaj, loco amo tu blog<3 lo llevo leyendo hace poco y puta creia que era la "unica" que le pasaba algo igual con un seguidor de las redes sociales pero no jajaj... continuare leyendo que estes de maravilla<3 jfkd.
ResponderEliminarLeer estos comentarios es como manjar para los ojos. Los seguidores de las redes sociales hacen todas esas cosas que siempre quisiste que tus pololos hicieran por ti. Si se calientan la sopa, yo creo que tienes que puro darle, darle duro, hasta que duela, darle darle darle. Me cuentas. Bendiciones eléctricas!
EliminarMe encantaaaas�������� te cuento que también tengo un seguidor de ig que nos calentamos sádico...lo malo es que vivimos literalmente en dos continentes diferentes y jodeeer no veo la hora de consumar ese encuentro.
ResponderEliminarNenaaa sigue así...tienes una Fan por acá ������
Joooooooder! Nooooo, cuan lejos????? ESOS ENCUENTROS DEBEN CONSUMARSE SI O SI, a mi me viene un dolor de cabeza terrible si no los consumo.
EliminarOjalá te salga luego, por favor cuéntamelo todo! Sigueme en instagram. @unachicaelectrica ahí me cuentas más directo todo!, comparta por allá! y no pare siga siga!!!